Clementina reúne relevamientos obtenidos con drones para transformarlos en productos útiles para la investigación y la gestión ambiental.
Islote de los Pájaros · PN Islote Lobos, Río Negro · 8 nov 2025
Cuatro brechas que limitan hoy el aprovechamiento de los relevamientos con drones en la Patagonia.
Los discos se llenan y muchos relevamientos terminan perdiéndose con el paso del tiempo.
Sitios monitoreados por diferentes personas o instituciones rara vez pueden analizarse de manera conjunta.
La ausencia de estándares comunes limita la comparación entre relevamientos realizados en distintos momentos y lugares.
Centralizar y organizar los datos facilita transformarlos en productos que apoyen la investigación y la conservación.
Clementina promueve el acceso abierto a la información respetando siempre a quienes generan los datos.
Datos abiertos no significa datos sin dueño.
Lo que ganás cuando compartís un relevamiento en la plataforma.
Los productos derivados y la información asociada al relevamiento permanecen disponibles para futuras consultas y nuevos análisis, independientemente de cambios de equipos o instituciones.
Cada relevamiento publicado incluye una referencia lista para utilizar en informes, presentaciones o publicaciones científicas.
El área relevada puede incorporarse al mapa público, mostrando el alcance colectivo de la red de monitoreo.
Cada relevamiento es revisado antes de publicarse, priorizando la calidad y el contexto por sobre procesos automáticos.
Podés decidir si tu relevamiento será público, colaborativo o restringido.
Clementina no cobra suscripciones ni comercializa la información aportada por sus usuarios.
Los productos publicados mantienen la información sobre quienes generaron los datos y las instituciones involucradas.
Cada nuevo relevamiento fortalece una comunidad interesada en construir información útil para la ciencia, la conservación y la gestión ambiental.

Clementina Patagónica toma su nombre de Clementina, la primera computadora científica utilizada en Argentina, impulsada por Manuel Sadosky en la Universidad de Buenos Aires en 1961. Décadas después, una computadora homónima vuelve a procesar datos científicos, transformando relevamientos con drones en productos geoespaciales para monitoreo ambiental y conservación.
Más que una referencia histórica, el nombre recupera una tradición argentina de ciencia y tecnología puestas al servicio del conocimiento, el territorio y la construcción de capacidades públicas.
“Nosotros proponemos desarrollar una ciencia y una tecnología al servicio del país, para posibilitar y estructurar su desarrollo.